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9/3/26

Lo que hace girar al mundo

El ventilador da vueltas como intentando rebanarme el cuello 
en esta tarde mustia en la que los héroes duermen 
y las almas en pena buscan una dosis de optimismo envenenado. 

Mi cerebro se agita como un tren descarrilando 
ante el recuerdo de tu ropa tirada sobre el suelo de mi habitación 
y escucho gritos en la oscuridad 
y veo la corteza terrestre despegarse del manto 
y empezar a flotar por el cosmos como un pañuelo movido por la brisa. 

Tu ropa tirada sobre el suelo de mi habitación, enmarañada, 
y todo lo que ello supone; 
toda la carga simbólica, los matices, todo el significado profundo, 
las consecuencias, lo implícito, lo que queda fuera de plano. 

Tu ropa tirada sobre el suelo de mi habitación, 
imagino que eso es lo que hace girar al mundo, 
o algo parecido, algo igual de importante, 
no sé, al menos yo no he visto muchas cosas 
que merezcan tanto la pena.


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25/10/24

Agosto

Una trepanación  
en el cráneo de la cordura, 
territorio burbujeante,  
colmillos en las nubes. 

Edificios que cuelgan a lo lejos, 
tiempo de tregua agitada, 
de paz en las trincheras, 
tiempo de meditación en la noche, 
en la noche de fuego, 
en el fuego de la noche ardiente, 
en el crematorio amable, 
en el teatro de las pesadillas,  
en la vulnerabilidad de las imágenes, 
en las imágenes como pedradas. 

Unos colmillos  
en la cordura de las burbujas,  
nubes trepanadas,  
territorios en el cráneo. 

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29/9/24

Dies numerantur

INTRODUCCIÓN

Este poema, cuyo título significa Los días están contados, en latín, está escrito en coplas de arte mayor, que son estrofas de ocho dodecasílabos divididos en dos hemistiquios que riman en consonante siguiendo diferentes esquemas. En cuanto al contenido, el poema trata tres tópicos clásicos muy relacionados: el memento mori (recuerda que morirás), el tempus fugit (el tiempo vuela) y el carpe diem (aprovecha el día). 


El tiempo se fuga, se escapa cual liebre 
que sufre el acoso de algún cazador;
se marcha y se aleja, se esfuma cual fiebre 
dejándote un poso de suave dolor. 
Recuerdos tan tenues como ese fulgor
envuelto en las brumas que traen las mañanas,
lejanos y tristes cual viejas campanas 
tañendo en el alma de algún pecador.

Los años transcurren igual que diluvia,
trastocan la Tierra, desbordan los ríos 
de nuestra existencia, nos llenan de lluvia, 
anegan tus sueños y anegan los míos. 
Ignoran edades de viejos, de críos,
de ricos, de pobres, de bestias, de humanos;
tan solo golpean con pérfidas manos,
tan solo nos lanzan la frase: «rendíos».

La espera acompaña, fatal compañera,
dilata las horas, los ojos empaña,
el bien se demora, la fe desespera,
la vida se burla y contigo se ensaña.
Minutos eternos de tela de araña,
contando los días de cada segundo;
relojes amorfos de olor nauseabundo
promueven el ansia que duele y que daña. 

Recuerda a la parca que sigue tus pasos, 
no bajes la guardia, no tientes al hado;
exprime tus días que son tan escasos
que cuando te enteres se habrán terminado.
Templanza y paciencia, constancia y cuidado,
modera el orgullo, controla la ira,
detente a pensar un instante, respira:
la muerte y el tiempo te tienen marcado.

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30/8/24

Esencia

Somos
papilla de huesos,
fertilizante generacional
y niños de ala de mariposa.

Somos
harina de calavera,
café de plasma sanguíneo
y fragancia de asesinato.

Somos
casquería emperifollada,
vasos de agua podrida
y ungüentos cartilaginosos.

Somos
polvo de lobotomía,
enjuague de atrabilis
y lepra recalcitrante. 

Somos
el universo en medio
de una tortilla de mierda.

Somos
la vida tratando de
comerle el coño a la muerte.


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15/3/24

Seiscientos lúmenes por metro cuadrado

La vi llegar liviana y resplandeciente,
acercándose hacia mí
como nubes iluminadas por la gracia divina. 

La vi llegar caminando entre los muros,
bajo los cielos abiertos,
sobre los campos de asfalto. 

La vi llegar y su visión conmovió mi alma. 

Mi alma, mi pobre alma fuliginosa,
lacerada por el devenir de los ciclos,
marchita como lirios rotos flotando en un charco. 

Mi alma, mi pobre alma quebrantada,
tan vacía, tan llorosa,
tan oscura como el fondo de la noche. 

Mi alma, la más lamentable de las sustancias,
la más apagada de las entidades,
un manojo de entrañas regurgitadas,
un ramillete de vísceras descompuestas. 

Mi alma, el error más atroz de la historia,
la más abominable de las maldiciones.

¿Queréis que os muestre mi alma?

Ahora deslumbra un poco.  


NOTA 1: El título de este poema hace referencia al nivel de iluminación que se da en el amanecer. Este dato permite identificar la aparición de la mujer descrita en el texto con la salida del sol, dos hechos que implicarían la desaparición de la oscuridad o las tinieblas, ya sea en el plano físico/natural o en el metafórico/emocional.  

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22/7/23

Tierra y paz

se despedaza la tierra y se destierra la paz que nunca llega y que sangra sangre sangrante y esputa su propio ser digestionado porque se despedaza la paz y la tierra llora muerte y la muerte empapa los ríos empedrados y las piedras caen por las largas laderas y las laceradas pieles anuncian el ocaso del tiempo del espacio de la luz y todo el espacio se llena de luz verdosa y todo lo vacía la pala del enterrador con paladas de sesos y de huesos y de cráneos y con paladas de paladares abocados a bocados de ternura sobre tiernas ternillas de terneras huérfanas nacidas sobre tierra terrosa como niños y niñas aterradas y como niñas y niños de mirada triste y piel de nieve y noche y como niños y niñas atados a una caja con sus pieles de llanto brillante brillando en brilloso líquido amniótico en la cárcel-orfanato mientras lloran atadas por el cuello a una pared como paredes que bloquean el paso de la paz y como la paz que no existe porque no puede nacer porque la muerte es la prima hermana de la paz y es lo más parecido a la paz que se permite por esta tierra, por esta tierra, por esta triste tierra…

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22/4/23

Lo peor (un poemario)

Las ignotas imprentas de Amazon acaban de regurgitar mi nuevo libro, Lo peor, un sombrío maremágnum de extravagancias poéticas que contiene textos escritos aproximadamente entre 2008 y 2021. Como explico en el prólogo, sus páginas reúnen lo mejor que mi torpe persona ha podido producir en forma de poema. Estoy muy satisfecho del resultado ya que, sin ser yo un profesional de la escritura, ni del diseño gráfico ni de la edición de vídeo, considero que he podido ofrecer un conjunto de creaciones literarias cuanto menos llamativo, envuelto en una portada resultona y promocionado por un vídeo bastante decente. Los potenciales lectores se encargarán de juzgar si lo que digo es cierto, siempre y cuando logre que todo esto alcance un mínimo de difusión, algo que para nada tengo claro que vaya a suceder. 

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13/2/22

Lo de siempre

El café quemaba

el amor dolía

las vísceras teñían 

el asfalto. 


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23/11/21

Resurrección

Hay un cadáver en cada verdad,

cadáveres frescos como leche fresca,

como auroras nubosas en lapsos de estío.

Hay cadáveres en la noche bajo estrellas solitarias,

difuntos que duermen el sueño de la vida.

En cada cama yace un cadáver,

bellos y tiernos, dulzura en podredumbre.

Moradas-sepulcro de barrios-velatorio

de ciudades-cementerio de millones de cadáveres.

¿Quiénes sois, cadáveres lozanos

pasando ante mí como espectros esquivos?

Soy uno de los vuestros, ¿acaso no lo veis?

¿No sentís la podredura percudiendo mi alma?

Níveos cadáveres de músculos tersos,

de muslos calientes cual matriz encinta,

bailemos esta noche las danzas de la muerte,

bailemos desatados sobre tumbas afables.

Visita mi nicho, linda fallecida,

dulce muertecita de rigores vibrantes,

mi cripta está abierta, mi losa es tu losa,

candente insepulta, resucita conmigo.


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8/2/21

Incendio gris

Grisáceos los tiempos, a negro no llegan,

insípido sino, sendero a la ruina,

hirientes los vientos los ojos nos ciegan,

quebrando las piernas de aquel que camina.

Las dosis de soma, mortal medicina,

sopor y ceguera, total latrocinio,

ceniza de hoguera, fatal exterminio,

verdades a fuego de necia doctrina.


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2/2/21

Cortesía

Fulgor tu cabello que humilla al monarca

que reina en el orbe quemando los cielos,

envuelve tu frente, tus ojos enmarca

en cuadro sublime que excita mis celos. 

La nieve en tu rostro, maná de los hielos,

alumbra mis noches, desvela mis penas,

tu boca encarnada me llena de escenas 

la mente, y el alma me colma de anhelos.


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7/6/20

Sangre

Oscura y turbia sangre recurrente
que embarras los dominios de la aurora
derramas tu presencia y a deshora
alteras de las almas el presente.

Fluyendo en un goteo persistente
cual lágrimas de Eos mientras llora,
manando sin descanso y sin demora,
huyendo de las venas de la gente.

Golpea mi interior, sangre maldita
recorre mis arterias cual cometa
prende en mi corazón cual dinamita.

Evita que Fortuna te someta
no dejes ni una célula marchita
mantén mi vida siempre bien sujeta.


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Ángel, Gótico, Goth, Oscuro, Lágrimas

31/3/17

La sangre de cinco mil corazones rotos

A veces la soledad se me pega
como un amigo insoportable
y salgo al infierno para contemplar
las alambradas de espino,
el decadente deambular de las multitudes
y el vuelo invisible de los pájaros enjaulados.

La angustia existencial me grita al oído,
me escupe palabras tenebrosas
como el crujir de una rama
en mitad del cementerio,
me machaca con un discurso
vacío y altisonante,
pesimista y evidente,
aburrido y aterrador.

Entonces vuelvo a casa
y escribo poemas con la sangre
de cinco mil corazones rotos,
poemas que no servirán para nada,
que no harán palpitar tu pecho,
que no valdrán ni la gota de sudor
que surca mi frente.

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Te invito a ver la versión videopoema de La sangre de cinco mil corazones rotos.



27/3/17

No molestar

Dejadme ver más allá del tiempo y el dolor.

Dejadme sentir las lágrimas de la derrota
y la frustración de la pérdida.

Dejadme dormir.

Dejad que me refugie en la inconsciencia.

Dejad que me proteja de la vida y de los sueños,
de la mentira,
de las ganas de seguir adelante.

Dejadme en paz.

Guardaos vuestras palabras de ánimo
y vuestras frases motivadoras.

Guardad para vosotros todo ese montón de nada
si es que creéis que sirve para algo.

Dejadme.

No importunéis mi descanso.

No os creáis con derecho a quebrantar mi aislamiento.

Dejadme en paz.

No molestéis.

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13/12/16

La vida es horrible y todos lo sabemos pero nos gusta hacernos los tontos

Por todo el cosmos se están produciendo decesos estelares, 
supernovas que iluminan más que galaxias, 
que se expanden a lo largo de decenas de años luz 
y cuyos restos exánimes tardan mil siglos en disolverse en el vacío espacial, 
y yo, aquí, sentado, mirándome los pies, 
con el pelo sucio y las encías enfermas de tanto alquitrán, 
aburrido, indiferente ante la fragilidad de mi futuro, 
cansado de completar ciclos, 
ignorando toda la belleza del conocimiento, 
toda la fuerza poética que existe en cada brizna de polvo, 
dejándome arrastrar resignado ante las macabras reglas de este juego insoportable.

Como ciudades en ruinas, como Sardes, como Éfeso, 
así me yergo ante la ventana de mi habitación, 
una ventana con cristales manchados de gotas secas 
que distorsionan la imagen de mi barrio-cementerio, 
así me alzo, derrotado, como un gigante con osteonecrosis, 
y observo al viejo que vive enfrente, 
ese viejo con cara de asesino que tiene a tres pájaros enjaulados, 
tres criaturas inocentes que morirán en soledad 
sin haber sabido nunca cómo es la vida más allá de los barrotes.

No conozco a las mejores mentes de mi generación, 
no tengo ni idea de sus nombres, 
no sé cómo son sus caras ni en quién piensan al masturbarse, 
pero es probable que muchas de esas mentes privilegiadas estén ahora mismo muriéndose de hambre, 
es posible que se estén desangrando en un precario hospital de campaña, 
los huesos astillados, la carne quemada, los músculos desgarrados por una bomba de racimo que cayó demasiado cerca, 
o puede que su piel se halle llena de ampollas, 
que estén vomitando y teniendo diarrea, 
que se hayan quedado ciegos y se encuentren convulsionando en la cama después de haber estado expuestos a una nube de gas mostaza 
o puede que estén sufriendo una violación en grupo 
o puede que estén sentados viendo la tele o pensando en cómo medrar en el trabajo a costa de sus compañeros menos ambiciosos, 
lo único que tengo claro es que yo no he sido ni soy ni seré una de las grandes mentes de mi generación.

Todas esas capas de mugre sobre nuestras cabezas, 
toda esa miseria moral repartida entre cierto porcentaje de la población, 
el silencio eterno hacia el que caminamos, 
esa angustia punzante cuando piensas en ello, 
la ausencia de luz y la ausencia de oscuridad, 
el abismo, el vacío sin fin, la nada, 
como cada una de las gotas de paciencia de un vaso hecho añicos contra el televisor, 
la futilidad absoluta, el sinsentido perfecto, 
como una máquina enamorada de su creador, 
como un tumor en el cerebro de un bebé, 
y pienso: ¿para qué todo esto?, 
¿hacia dónde se dirigen nuestros pasos?, 
¿qué mensaje pretenden transmitir esos aullidos inhumanos que escucho en mitad de mis pesadillas?

A veces pienso en las medusas, 
esos seres extraños que no parecen de este mundo, 
que se desplazan por las profundidades oceánicas con la gracia de un ángel, 
esos animales gelatinosos y tubulares, 
afortunados por carecer de cerebro y corazón, 
esas lágrimas del mar, 
odiadas por la humanidad odiosa, 
seres bellos que no sufren, 
luminosos y translúcidos, 
hechos de agua, 
radialmente simétricos, 
únicos y perfectos, 
y pienso en sus vidas mágicas, 
en su tránsito despreocupado, 
en cómo se frotan unas con otras sin que nada les importe, 
en cómo vuelan entre las vastas masas del cielo acuático, 
y siento envidia y casi rencor, 
porque han tenido suerte, 
tanta suerte como las plantas, 
han tenido la suerte de no ser nada, 
se han llevado toda la suerte para ellas mientras los malditos, 
aquí, en el infierno, estamos expuestos a la crudeza de la realidad, 
aquí, los condenados, los poseedores de redes neuronales complejas que nos hacen caminar sobre las arenas movedizas de la vida, 
donde un paso en falso puede llevarte al dolor, al sufrimiento extremo, 
ese que millones de seres están padeciendo en este instante, 
ahora mismo, por todo el mundo, tal vez por todo el universo, 
ese que tú y yo podríamos experimentar en cualquier momento, 
el precio que pagamos por la posibilidad del amor, 
la amistad, la literatura, el sexo, 
la música, las puestas de sol 
o las gotas de lluvia golpeando contra los cristales.

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2/6/16

Las crónicas de alquitrán

Entiendo que pueda caerte mal. No soy gracioso y tengo algo de chepa. No me gusta hablar y mi voz es desagradable. De pequeño no tenía muchos amigos. Recuerdo que una tarde salí a pasear porque no sabía qué hacer. No había Internet, no había nada. Estuve caminando por las sórdidas calles de mi barrio-cementerio, mirando las grietas de las paredes, dejando escapar suspiros agónicos. Me aburrí enseguida, pero no quería volver a casa. No me gustaba leer ni dibujar ni jugar al fútbol. Supongo que quería estar con una chica, pero no conocía a ninguna. Tenía once años. Las farolas me iluminaban mientras caía la noche. Todo el mundo había muerto o algo parecido. ¿Qué podría haber más allá de la autopista? Yonkis chutándose, parejas follando en sus coches y todas aquellas leyendas urbanas. 

En mi familia se han dado dos suicidios, uno por la rama paterna y otro por la materna. Quizás eso me otorgue muchas papeletas en la lotería genética pero yo de momento aguanto, aunque, si lo piensas, vivir es como suicidarse, pero muy despacio. Si no estás de acuerdo, al menos reconocerás que sí que es un poco pérdida de tiempo porque vas a morir de todas formas, hagas lo que hagas, salvo si naces en la generación que descubra el secreto de la inmortalidad, estimo que dentro de doce o trece décadas.

Aquella tarde caminé arrastrando mis once años de existencia, aburrido, cansado, perdido, y no encontré nada; nada cambió para mí. Lo único que hice fue moverme sin saber a dónde iba, igual que me ocurre ahora mismo mientras escribo esta mierda insufrible.

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7/1/15

Otro poema de amor

Nos enamoramos de
personas que no
nos convienen
y las personas
de las que nos
enamoramos se
enamoran
de personas que
no les convienen.

Nadie es conveniente
para nadie.
Tan solo lo somos
para nosotros
mismos y ni siquiera
esto es algo
que esté
del todo claro.

Al final, como se
suele decir,
nacemos y
morimos solos.
El mundo nos
devora y
nosotros
devoramos una
parte del mundo
mientras a
nuestro alrededor
todo se va llenando
de oscuridad
y de locura.

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1/12/14

Demasiado alto

Días de lluvia.

Café caliente
bajo un cielo gris.

Días de lluvia.

Las nubes lloran
sobre nuestras cabezas.

No espero gran cosa de nadie,
así todo funciona mejor.
El calor del café,
la lluvia susurrando...
De momento me conformo con eso.

Gotas que se condensan
a dos mil metros de altura
y que caen y caen
hasta estrellarse contra la acera.

No apuntes demasiado alto,
que no te pase como a las gotas de lluvia.

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28/8/14

Welcome

Habitamos las cloacas
del progreso y
sabemos que nadie
podrá escapar. Hay
sangre, sudor y
asfalto, no tenemos
tiempo para lágrimas.
Perderemos la guerra
y todas las
batallas y por
el camino cantaremos
canciones tristes. Bienvenidos
a este mundo
de dolor y
de belleza donde
mueren los sueños
y la gente.


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