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21/7/24

Cómo editar un videopoema (tutorial definitivo)

Me he pasado el juego de los videopoemas con mi última publicación, por mucho que Don YouTube no esté de acuerdo y me ande otorgando una cantidad miserable de visitas (claramente es Él quien está equivocado). Juzguen ustedes mismos:


Es una suerte que la dama que inspiró esta oda al flechazo desconozca que semejantes versos hayan sido publicados en honor a su belleza, pues no querría yo acabar preso como culpable de homicidio imprudente, premeditado, alevoso, doloso y amoroso.

La buena noticia es que, con el fin de darle un poco de promoción a estas coplas digitalizadas, he decidido compartir mis conocimientos sobre el arte de crear videopoemas (ya tengo seis 😎) mediante un breve pero intenso tutorial que será ofrecido en cómodos pasos a continuación.

PASO 1. Escribe un poema potente que merezca el honor de ser transformado en videopoema. Si no sabes escribir poemas, te ofrezco aquí un microtutorial sobre la cuestión. Si ya sabes escribir poemas, puedes saltar al PASO 2.

CÓMO ESCRIBIR UN POEMA (MICROTUTORIAL DEFINITIVO)

  1. Lee muchísimos libros generales de autores importantes para que tu cerebro se acostumbre al lenguaje empleado de forma correcta y bella y para adquirir un léxico amplio y preciso. Prioriza las obras escritas en tu lengua materna (asumo que es en la que vas a escribir tus versos).
  2. Lee muchísimos poemarios y fíjate bien en aquellas composiciones que te gusten, reflexionando intensamente sobre el porqué. 
  3. Lee sobre recursos estilísticos, métrica, comentario de texto y teoría literaria en general. Lo mínimo sería repasar el libro de Lengua y Literatura de la ESO, pero no le pongas límites a tu ambición, cuanto más, y más complejo, mejor. 
  4. Vive una vida intensa y apasionada, viaja, lucha, sueña, ten todos los amigos y amantes que puedas, busca experiencias diferentes, arriesga y exprime los segundos de tu existencia hasta los límites de lo razonable. 
  5. Abre un documento en blanco de Word.
  6. Derrama lo mejor, lo más memorable, lo más dramático y lo más épico que haya surgido al poner en marcha el punto 4 y emplea para ello las herramientas que has desarrollado en los puntos 1, 2 y 3. 

PASO 2. Graba el poema recitándolo ante un micrófono decente de al menos 100 euros (si la calidad del audio es mala, es mejor que no pierdas tiempo) empleando el maravilloso programa gratuito Audacity. Si no sabes utilizar Audacity, busca un tutorial sobre ello antes de ir al siguiente paso.

PASO 3.  Explora con detenimiento la biblioteca de audio de YouTube en busca de una melodía que acompañe a tus versos y descárgala. No escatimes en tiempo dedicado a este paso, puede marcar la diferencia. Recomiendo filtrar por estado de ánimo triste, ahí están las mejores.

PASO 4. Busca y descarga vídeos gratuitos de Pexels y Pixabay que tengan que ver con el tema de tu poesía.

PASO 5. Mezcla en Adobe Premiere la grabación de audio, la música y los vídeos de forma que queden bien. Si no sabes hacer esto, busca varios tutoriales de Premiere hasta que seas una máquina de la edición, o, al menos, hasta saber lo esencial (importar medios, hacer transiciones predeterminadas, poner títulos, exportar a MP4). 

PASO 6. Sube tu videopoema a YouTube y continua soñando con el éxito, la fama y, si eres hombre heterosexual, con las mujeres que se acercan a ti sin necesidad de ningún esfuerzo por tu parte.

27/10/19

Paciente (microrrelato con prólogo pensado a partir de dos disparadores creativos)

PRÓLOGO

A veces puede resultar conveniente que, en caso de quedarnos sin ideas sobre las que escribir, utilicemos lo que llaman disparadores creativos. Yo lo he hecho en varias ocasiones y quería mostraros este microrrelato en el que me serví de dos de ellos. El primero consiste en elegir una frase al azar de un libro cualquiera. En mi caso, fue una de El proceso, de Kafka, y es la que abre mi texto. A partir de ahí empecé a escribir dejándome llevar, es decir, no "con mapa", sino "con brújula", que es mi modo favorito. En un momento dado, decidí usar el disparador de las noticias jodidas, como yo lo llamo, que consiste en buscar un suceso impactante o seleccionar alguno de una lista que hayamos ido confeccionando con anterioridad (lo recomiendo). Así, metí varias noticias, no como elementos de la trama, sino como parte de la programación que el protagonista veía en el televisor del hospital, un modo de dar a mi relato un toque más estrafalario (Chejov no aprobaría esta actitud, pues decía que si en el relato aparece una soga, al final el protagonista tenía que colgarse de ella). 

Si os interesa este tema, podéis leer un artículo que escribí para este blog y que se titula SIETE TRUCOS CON LOS QUE OBTENER IDEAS PARA ESCRIBIR


PACIENTE

Esta joven enfermera… no sé, parece sentirse atraída por mí.
―Ey, chica, eres muy guapa―le digo.
Ella me ignora y sigue a lo suyo.
―Si vamos a ser amigos, podrías traerme morfina.
La muchacha me mira con cara de mala leche y dice:
―Eso sería ilegal.
―Isi sirii iliguil ―me burlo.
―¡Váyase a la mierda! ―grita, y se marcha dando un portazo. 
Ay, qué guapa es.
Ayer mi padre me trajo tabaco de extranjis cuando vino a visitarme. Es un buen padre, aunque no tanto como yo. Enciendo un cigarrillo y a las pocas caladas aparece el tipo de seguridad.
―¡Está prohibido fumar en las habitaciones!
―Lo siento, agente, no lo sabía.
―¡Es la tercera vez que vengo! ¡A la próxima será expulsado del hospital!
Se marcha dando un portazo. La gente por aquí anda muy cabreada con la vida. No sé qué les pasa. Deberían alegrarse de no estar en mi pellejo. Tengo la pierna rota. No puedo fumar. No puedo conseguir morfina. Cualquiera diría que estoy en el infierno. Al menos me libro de ir al trabajo, eso sí, eso está bien.
Pongo la tele. En el telediario dicen que unos hinchas brasileños decapitaron a un árbitro que previamente había apuñalado a un jugador durante un partido de fútbol. También cuentan que un hombre murió tras mantener relaciones sexuales con un espantapájaros. También informan de que mañana va a llover. Apago la tele.
―¡Enfermera! ¿Dónde estás?―grito desesperado― ¡Vuelve, por favor! ¡Te necesito! ¡Creo que me he enamorado de ti!

Esta historia forma parte de mi libro PULSACIONES, 99 MICRORRELATOS DE INFARTO. Puedes comprarlo en este enlace



21/3/18

Decálogo para escribir y publicar relatos de ciencia-ficción

Después de una paliza tremenda con el Premiere, ya está publicado un nuevo vídeo en mi canal. Se trata de una serie de consejos básicos para escribir relatos de ciencia-ficción, aunque en su mayoría también podrían servir para escribir otros tipos de historias breves; es decir, si en el vídeo recomiendo leer a los clásicos de la ciencia-ficción y a los que triunfan en la actualidad pero lo que tú quieres escribir es terror, pues simplemente haz lo mismo pero aplicado a tu género.

Si te gusta este vídeo, te recomiendo que te suscribas al canal, porque voy a seguir publicando material interesante sobre escritura creativa.

13/10/17

El mejor consejo para escribir ciencia-ficción

"La mayoría de los argumentos de ciencia ficción describen un mundo en el que sapiens idénticos a nosotros gozan de una tecnología superior, como naves espaciales que se desplazan a la velocidad de la luz y cañones láser. Los dilemas éticos y políticos centrales de estos argumentos se toman de nuestro propio mundo, y simplemente recrean nuestras tensiones emocionales y sociales con un telón de fondo futurista. Pero el potencial real de las tecnologías futuras es cambiar al propio Homo sapiens, incluidas nuestras emociones y deseos, y no simplemente nuestros vehículos y armas. ¿Qué es una nave espacial comparada con un cíborg eternamente joven que no se reproduce y no tiene sexualidad, que puede intercambiar pensamientos directamente con otros seres, cuyas capacidades para centrarse y recordar son mil veces superiores a las nuestras y que nunca está enfadado o triste, pero que posee emociones y deseos que no podemos empezar a imaginar? 

La ciencia ficción rara vez describe un futuro de este tipo, porque una descripción precisa es, por definición, incomprensible. Producir un filme acerca de la vida de algún superciborg equivale a producir Hamlet para una audiencia de neandertales. De hecho, los futuros amos del mundo serán probablemente más diferentes de nosotros de lo que nosotros somos de los neandertales. Mientras que nosotros y los neandertales somos al menos humanos, nuestros herederos serán como dioses".

Yuval Noah Harari en Sapiens, de animales a dioses. Breve historia de la humanidad.


27/7/16

Aprende a escribir ficción con el método de los concursos

No existe una fórmula mágica para aprender a escribir ficción, pero sí unas instrucciones muy claras:
  1. Leer mucho.
  2. Escribir mucho.
La primera parte es muy sencilla. No tienes más que abrir libros (preferiblemente buenos, ya sabes, Dostoyevski, Kafka, los ganadores del Nobel de Literatura...) y ponerte a ello. La segunda es más complicada. Escribir es un proceso mucho más activo que leer y, a veces, simplemente no se te ocurre con qué rellenar el folio.

Bien, aquí te traigo un método que te ayudará a practicar, te permitirá comprobar tus progresos y, quizá, ganar algo de dinero. Es el método de los concursos y voy a explicártelo por pasos. 




Paso 1: Visita la sección de concursos de la web escritores.org

Cada mes se convocan decenas y decenas de concursos literarios en el mundo hispanohablante y en esta web aparecen casi todos. Te recomiendo que marques la opción de "Concursos por email @" por la sencilla razón de que no te gastarás nada en participar. Existen numerosos concursos interesantes que exigen enviar los textos por correo postal, en ocasiones hasta por quintuplicado, lo que podría suponerte un gasto considerable en sellos y fotocopias o tinta de impresora. Personalmente, nunca participo en estos certámenes dada la enorme cantidad de opciones para concursar por email, pero, si esto no supone un problema para ti, adelante. También puedes marcar la opción "Concursos (Cuento, relato, narrativas, carta, microrrelato)", la cual aplicará un filtro a la página para que no te aparezcan certámenes de novela y poesía (el método puede servir también para aprender a manejar estos géneros, si te interesa, aunque la poesía en principio no es ficción y la novela exige una dedicación enorme de tiempo, por lo que yo recomiendo empezar con microrrelatos y relatos cortos para hacerlo más dinámico y entretenido).


Paso 2: Selecciona los mejores concursos

Y te preguntarás: ¿cuales son? Bien, son aquellos que mejor se adapten a tus objetivos. Los certámenes podrían clasificarse de muchos modos en función de: si ofrecen premio en metálico o no (regalos, diplomas, trofeos...), si publican al ganador o ganadores en papel o no lo hacen, si el concurso es completamente libre o conlleva alguna exigencia (que el texto se enmarque dentro de un género, como la ciencia-ficción o el suspense, que tenga que llevar una determinada frase, tratar sobre un tema de actualidad, que su extensión se encuentre dentro de unos límites etc). Como se supone que lo que nos interesa ahora es practicar para mejorar, te recomiendo que te olvides del dinero y las publicaciones y te centres en elegir los concursos que impliquen exigencias variadas. La ventaja es que esto te dará un punto de partida. Vamos a ver algunos ejemplos de certámenes de este tipo que me han servido para crear algunas historias.
  • El concurso Bruma Negra de este año llevaba dos condiciones principales: que los relatos se enmarcarsen en el género negro/suspense/policíaco y que la niebla o la bruma fuesen un elemento integrante de la historia. Para participar, escribí un cuento breve titulado Rata, que no quedó finalista, pero del que me siento bastante orgulloso.
  • También este año, participé en el Certamen Madrid Sky. La temática y el género eran libres, pero los textos debían empezar con la frase: Se oye el sonido de la verja de entrada que se abre. Yo escribí un relato titulado El sonido pegajoso de sus besos (tampoco quedé finalista, pero recuerda, esto es un método para practicar participando en concursos, no necesariamente para ganarlos).
  • Por último, para que veas que a veces este método puede permitirte recoger frutos materiales, he quedado finalista en el Certamen de relatos cortos carcelarios Conrada Muñoz y en septiembre sabré si me hago con los 1.500 euros del premio. En este concurso la exigencia era que las historias tratasen sobre la cárcel, pero no de un modo anecdótico, sino teniendo un papel muy relevante en la trama.
En esta fase de selección de concursos es interesante organizarse, porque encontrarás muchísimos certámenes en los que participar. Hazlo como quieras, pero te voy a contar lo que hago yo. En la barra de marcadores del navegador tengo una carpeta llamada "Concursos". Cuando veo uno interesante, lo añado a favoritos (en Google Chrome se hace pinchando en la estrellita de la parte superior derecha de la pantalla) dentro de la carpeta y le cambio el nombre, poniendo algunos datos relevantes como la fecha máxima de envío, la extensión, las condiciones y el premio, como puedes ver en la siguiente imagen.



Paso 3: Ponte a escribir

Y aquí llega la parte esencial del método, ponernos manos a la obra. Si nos hallamos ante un concurso que exige condiciones, ya tendremos un punto de partida, pero nunca viene mal contar con algún que otro agarre más para continuar avanzando hacia la cima, por lo que, si la inspiración todavía no te visita, te propongo un par de trucos para estimularla.
  • Investigación: informarte sobre las exigencias del concurso puede ser una maravillosa fuente de ideas. Por ejemplo, para participar en el certamen de relatos carcelarios, estuve viendo un montón de documentales relacionados con el mundo de la prisión en Youtube; también me puse a recordar el argumento de películas míticas como Cadena perpetua, La milla verde o La evasión. Si el certamen se enmarca dentro de un género literario, como la ciencia-ficción, te recomiendo que leas relatos de los grandes maestros (Asimov, Phillip K. Dick, Fredric Brown...) y que te informes sobre el propio género: los temas que trata, su historia, los subgéneros etc. Wikipedia es un buen sitio para comenzar.
  • Leer a los ganadores: es posible que el concurso tenga una página web donde cuelguen los relatos ganadores de ediciones pasadas. Si no ofrecen los textos, puedes buscar en Google el nombre de los escritores galardonados para ver si tienen blogs personales donde los hayan publicado. La idea no es copiar, ni mucho menos, sino analizar las historias para determinar qué elementos llevaron a sus autores a hacerse con la victoria. Por ejemplo, para el certamen Bruma Negra, leí a los finalistas del año anterior y pude ver que algunos elementos comunes eran, lógicamente, el crimen, sobretodo el asesinato, que la acción transcurría en zonas costeras y que los acontecimientos se desarrollaban en una atmósfera sórdida y deprimente. Aunque, para para ser original, podrías hacer precisamente lo contrario, romper con la norma. En este caso, el crimen principal podría ser la corrupción o el secuestro y que todo ocurriese en un alegre pueblo a orillas de un lago. La originalidad es un elemento que los jurados suelen valorar muy positivamente (siempre que no te pases y transgredas las normas del certamen, claro).
¿Y qué hacer en el caso de que el certamen no imponga condiciones? Es una buena pregunta. Un gran porcentaje de los concursos son completamente libres (salvo en extensión) por lo tanto no tendrías punto de partida, que es lo interesante de este método. En esta situación podríamos hacer varias cosas, como por ejemplo, inventar las condiciones. Busca un concurso libre y elige para participar en él un género (romántico, suspense, terror, fantasía, histórico, surrealismo, realismo sucio, ciencia-ficción, realismo mágico, drama, comedia, erótico...). Si tienes en cuenta que cada género puede tener numerosos subgéneros (fantasmas, ciberpunk, fantasía medieval, detectives...) podrías crear una enorme lista de opciones. Si no sabes por cuál decidirte, utiliza un método aleatorio, como esta aplicación. Otra condición que podemos inventar es que el relato empiece con una frase. Abre un libro, elige una página al azar y, con los ojos cerrados, señala un punto. Ahí tienes tu frase. Hace poco escribí un microrrelato a partir de la frase: Esta joven enfermera que parece sentirse rápidamente atraída por mí, que extraje con los ojos cerrados de El proceso, de Kafka. Si con esto no tienes suficiente, te recomiendo este artículo donde ofrezco unos cuantos trucos más.


Paso 4: Evalúa tus progresos

En principio, si lees y escribes mucho, deberías mejorar como escritor de ficción. Cuanto más lo hagas, más calidad tendrán tus textos. Si trabajas a diario, mejor que de vez en cuando y, si le dedicas cuatro horas al día, será mucho mejor que una. A partir de aquí todo depende de tu esfuerzo. Soy de la opinión de que todo el mundo puede llegar a escribir grandes historias, a pesar de no contar con las mejores capacidades innatas. Yo no me considero un gran escritor, ni siquiera me considero escritor, pues no vivo de ello, pero en la actualidad, consigo crear algo decente de vez en cuando (de hecho, gané un premio de novela y me publicaron). Y te aseguro que no nací con buenas características para este oficio. Lo sé porque si leo mis relatos de hace diez años acabo por llevarme las manos a la cabeza. Además, te prometo que la capacidad de esfuerzo y la constancia tampoco son dos de mis principales virtudes. Si yo puedo, cualquiera puede, créeme.

Ahora bien, ¿cómo sabemos que estamos mejorando? Los escritores principiantes tenemos el síndrome del vendedor, es decir, estamos enamorados de nuestra mercancía. Tendemos a creer que nuestros textos son obras de arte, pero lo más seguro es que, de momento, no lo sean. Este método te va a permitir saber si estás mejorando, porque, si te esfuerzas y eres constante, tarde o temprano empezarás a quedar finalista o incluso a ganar concursos, y eso será una señal de que estás haciendo las cosas bien. No te desanimes si los frutos tardan en llegar. Si trabajas duro, acabarás por recogerlos.

Quiero darte un último consejo. Elabora una lista con los concursos en los que has participado. Puedes hacer una tabla en Word, en cuyas columnas aparezca el nombre del certamen, la fecha del fallo y el título del relato que enviaste. De este modo, evitarás enviar textos a más de un concurso a la vez, lo cual podría hacer que te descalificaran.

Espero que mi método para aprender a escribir ficción te resulte útil. Te aseguro que, además, resulta muy emocionante. Si te ha gustado, puedes decírmelo en los comentarios y compartirlo con quien quieras.

¡Suerte!

5/5/13

Siete trucos para la creatividad literaria

Quedarse sin ideas puede resultar muy frustrante para un escritor. Una recomendación habitual frente al síndrome de la página en blanco, consiste en empezar a escribir sobre cualquier cosa mientras llega la inspiración. El problema es que no resulta demasiado estimulante rellenar folios describiendo tu habitación o explicando lo que hiciste ayer en la oficina. Por otra parte, es posible que no te hayas quedado en blanco por completo, sino que sufras el llamado bloqueo del escritor, de forma que tengas una historia entre manos pero que no se te ocurra cómo continuarla. En esos momentos, uno suele echar en falta una gran fuente de ideas entre las que elegir alguna para poder escribir sobre ella o para añadir un giro inesperado, un nuevo personaje o un final impactante.

La buena noticia es que existe un montón de herramientas y trucos que te pueden proporcionar una cantidad potencialmente infinita de ideas sobre las que escribir, de forma que nunca tengas que dejar de hacerlo, al menos, por esta causa. Vamos pues con mis

Crea un banco de ideas

Siempre que leas un relato o una novela, o veas una película o un corto, anota en un documento tres o cuatro ideas que te llamen la atención, incluso aunque no sean las ideas principales de la historia. Con el tiempo obtendrás una enorme lista a la que podrás echar un ojo cuando lo necesites. Te muestro un ejemplo:

Robinson Crusoe de Daniel Defoe
  • Desoír los consejos paternos.
  • Secuestro, conversión en esclavo y huida.
  • Monólogo interior moral, filosófico y religioso.
  • Aparición sorprendente de un personaje.

Utiliza la aleatoriedad

Deja que el destino decida sobre qué escribir y las ideas fluirán a montones. Un modo de hacerlo es a partir de palabras: coge el diccionario, ábrelo por una página al azar y señala, con los ojos cerrados, un punto con el dedo. Ahí tienes tu palabra sobre la que escribir. Puedes hacerlo con dos o tres. Y si ves que alguna no sirve de mucho (como por ejemplo obenque), pues pasa de ella y repite, aunque creo que es bueno intentarlo salga lo que salga. 

También puedes hacer esto con cualquier libro buscando una frase. Yo lo hice para escribir mi microrrelato Paciente, obteniendo de la novela El proceso, de Kafka, la oración «Esta joven enfermera… no sé, parece sentirse atraída por mí», con la que comencé a escribir mi historia. 

Otra posibilidad menos analógica de obtener un punto de partida aleatorio es utilizar diferentes páginas de internet, por ejemplo:
Las imágenes también constituyen una buena fuente de inspiración. Obsérvalas y sírvete de ellas, describe lo que ves, o imagina que pasará después, qué ha ocurrido antes... Prueba con:
Otra posibilidad sería mezclar varias ideas empleando la aleatoriedad. Por ejemplo, puedes numerar todos los elementos de tu banco de ideas mencionado en el punto anterior y obtener tres números aleatorios en esta web, los cuales corresponderán a tres ideas con las que deberás construir una historia. Yo mismo acabo de poner en práctica este truco y me han salido:
  • La inminencia de una guerra.
  • Una relación de pareja que se acerca a su fin.
  • Un concurso de disfraces.
(si te inspiran, tienes mi permiso para utilizarlas 😉)

Recurre a recuerdos propios y ajenos

La propia vida siempre ha sido uno de los más fructíferos recursos de cualquier escritor, incluso de los autores de literatura fantástica, y no podemos permitirnos dejarla de lado. Te sorprenderá la inmensa cantidad de historias con potencial que pueden rescatarse escarbando en los recuerdos. Algunas serán tan potentes que prácticamente podrás transformarlas en literatura con solo ponerte a redactarlas. Otras, en cambio, te servirán de base y podrás hacer de ellas buenos relatos cambiando desenlaces, añadiendo o quitando personajes o jugando con el tiempo y los escenarios. Personalmente, no he dejado nunca de recurrir a este truco en mayor o menor medida y así, por ejemplo, sembré profusamente la trama inventada de mi primera novela, Gestión del fracaso, con un sinfín de anécdotas reales provenientes de mis recuerdos, como aventuras amorosas, juergas juveniles o el dolor por la muerte de mis gatos

Por otra parte, te recomiendo que prestes mucha atención a tu entorno, ya que las personas que conoces pueden ser también una fuente inagotable de ideas. Intenta hacerte amigo de gente que haya tenido vidas intensas, agitadas, difíciles, y deja que se abran contigo. Evidentemente, tus recuerdos propios se encontrarán más llenos de detalles y matices para ti que los vividos por otras personas, pero esto se compensa con la inmensa cantidad que puedes obtener, sobre todo si tratas de ser alguien sociable, empático y que sabe escuchar. 

Participa en concursos y cursos 

Cada año se convocan en España miles de certámenes de los cuales una buena cantidad establece algún tipo de exigencia que sirve como base de partida. Visita la web Escritores y encontrarás muchos certámenes para los que se pide que las historias empiecen con una frase determinada, que contengan cierta palabra, que traten sobre algún tema en particular o que pertenezcan a un género literario como la ciencia-ficción o el misterio. Este truco tiene además la ventaja de que podrías llegar a conseguir algún premio, siendo esto a su vez un muy buen estímulo para continuar escribiendo. Si quieres profundizar en esta cuestión, te recomiendo mi artículo Aprende a escribir ficción con el método de los concursos

Participar en cursos o talleres de escritura o incluso leer libros sobre este tema es una herramienta muy similar a la anterior, pues lo normal es que te propongan ejercicios de lo más variado. Además, te ofrecerán valiosa información sobre diversos aspectos de la técnica literaria. Aquí tienes un curso gratuito y algunos libros como el Taller de escritura creativa o Escribir ficción

Haz una lista de palabras y noticias jodidas

Viendo películas de los hermanos Cohen, me di cuenta de que, con frecuencia, emplean el soborno (A Serious ManNo Country for Old Men) o el chantaje (The Man Who Wasn't There, Burn After Reading) como elementos esenciales en la trama, dándoles siempre un enfoque distinto. Chantaje y soborno son ejemplos de lo que yo llamo palabras jodidas y pueden dar mucho juego si sabes cómo emplearlas.

Hay otras palabras jodidas que también dan mucho juego, como asesinato, robo, suicidio, incesto, violación, tortura, secuestro, arma, mafia, corrupción, amputación, encierro, estafa, herida, golpe, paliza, atropello, adulterio, adicción, drogas, mentiras, venganza, pelea, acoso... Son palabras relacionadas con el crimen y la violencia, es decir, con el lado oscuro de la condición humana, algo que, irremediablemente, nos llama la atención como consumidores de historias.

Elabora una lista con todas estas palabras y añade las que se te ocurran y, cuando estés atascado, introduce una o dos en tu historia. Este truco también podría llevarse a cabo con palabras bonitas pero, sinceramente, no creo que sean tan eficaces, aunque eres libre de probar suerte.

Una variante que me fascina de esta idea es la de hacer una lista de noticias jodidas. No tienes más que visitar la sección de sucesos de numerosos diarios digitales e ir guardando las noticias más impactantes en una carpeta del navegador. Por ejemplo, para mi relato Un lugar para nosotros, que por ahora no se encuentra disponible, utilicé la siguiente noticia: Una ONG estadounidense paga a drogadictos para que se esterilicen.

Dale la vuelta a la tortilla

Una vez leí un relato de Raymond Carver en el que una pareja iba a visitar a unos amigos. Estaban en el salón tomando algo y se oía llorar a un niño en otra habitación. El momento de ir a ver al bebé se iba postergando y yo empecé a temer que no había tal niño, que lo que encontrarían sería un muñeco y un radiocasete reproduciendo la grabación de un llanto, con todo lo que ello implicaría para los invitados. Al final no acerté, sí que había un bebé llorando en la historia de Carver, pero yo utilicé esa loca idea para escribir un microrrelato titulado ¿A que es guapo? y que puede leerse en mi libro Pulsaciones (lamento haber destripado el final). En definitiva, resulta evidente que de las mismas historias de otros escritores podemos conseguir numerosas ideas simplemente introduciendo cambios radicales en el desarrollo de la trama. Como es lógico, no vamos a plagiar esos relatos, solo estaremos utilizando ideas surgidos de ellos.

Otra forma de dar la vuelta a la tortilla para conseguir ideas, es jugar con los títulos de las obras ajenas, especialmente utilizando antónimos o parónimos. Por ejemplo, en cierta ocasión se me ocurrió jugar con el título de La vida secreta del Walter Mitty, obteniendo como resultado un título para una nueva historia cuya trama no tiene absolutamente nada que ver con la de James Thurber, y que fue La muerte pública de Álvaro Cuervo, el cual es, creo, uno de mis mejores cuentos de ciencia-ficción.  

Por último, te ofrezco una variante más que también puede resultar muy fructífera y entretenida. Consiste en elegir el título de una obra que no hayas leído (o visto, si es una película) y escribir una historia con él para ponerle un título nuevo al relato resultante una vez lo hayas finalizado. Para que puedas empezar ahora mismo, te dejo aquí tres de mis relatos y te animo a que los leas después de escribir tu historia para ver las inmensas diferencias entre ambos (o, quién sabe, las inquietantes similitudes):

Hazte preguntas sobre la realidad

Este truco lo veo especialmente productivo a la hora de escribir relatos fantásticos o de ciencia-ficción, aunque puede servir para cualquier género. Consiste en hacerse preguntas del tipo ¿Qué pasaría si…? Debes estar muy atento a todo lo que haya a tu alrededor y preguntarte qué pasaría si cualquier cosa que damos por sentada cambiase. Por ejemplo, yo una vez me pregunté, ¿Qué pasaría si las células de un bebé no envejeciesen? Ese bebé se quedaría igual para siempre, sería un bebé potencialmente inmortal. Y luego pensé, ¿qué pasaría si eso le ocurriese a todos los bebés en un momento dado? Pues que los adultos envejecerían y morirían, pero los bebés no, y quedarían desatendidos, sería el fin de la humanidad... salvo si alguien los cuidase; pero, ¿quién...? Pues de toda esta loca reflexión nació mi relato La maldición de los niños eternos.


Nada más por ahora. Espero que todos estos trucos o, al menos, algunos de ellos, te sean de mucha utilidad en el desarrollo de tu carrera como escritor de historias. Si es así y quieres agradecerme el esfuerzo de crear este artículo (te prometo que ha sido bastante), me vendría genial que lo compartieses con gente a la que le pueda interesar. 

9/11/09

17 pasos para escribir y vender una historia de ciencia-ficción

PRESENTACIÓN

Esta es una traducción libre del artículo 17 Steps to Writing and Selling a Science Fiction Story, de la web en inglés http://www.cthreepo.com/, un sitio de recursos para escritores de ciencia-ficción del escritor y programador Keith P. Graham.

Algunos consejos no sirven de mucho en la España actual, pues por ejemplo hoy ya no existen, que yo sepa, revistas impresas de CF y en cuanto a internet, no conozco a nadie que te vaya a pagar por publicar tus relatos. 

En varios puntos del artículo he añadido notas entre corchetes que creo que pueden serte útiles. 

Espero que este texto pueda ser de ayuda para mucha gente, pues, aunque está centrado en la CF, muchos consejos son aplicables a cualquier género narrativo.

Mucha suerte, y... ¡no pares de escribir!

Nota: He publicado un vídeo basado en este artículo con la información sintetizada, os lo dejo aquí:



La ficción de género, como el western, el misterio o la ciencia-ficción, es difícil de escribir. Tienes que conocer las reglas de tu género. La ciencia-ficción es uno de los géneros más difíciles de escribir, porque los lectores saben lo que quieren y los editores se lo quieren dar.

Paso 1 - Leer ciencia-ficción

No se puede escribir ciencia-ficción a menos que se lea ciencia-ficción. Las películas no cuentan. La ciencia-ficción escrita es muy diferente de lo que Hollywood llama CF.

Tienes que saber lo que los editores están comprando, por lo que tienes que leer las revistas de mayor tirada, como Analog, Asimov's y Fantasy & Science Fiction. Necesitas leer las revistas para saber qué les gusta comprar. Antes de enviar a una revista, asegúrate de leer algunas de sus publicaciones para saber lo que a los editores les gusta publicar.

También debes leer a los clásicos de CF, lo que significa todo, desde la Edad de Oro de la revista Astounding de la década de 1940 hasta el presente.

[Puedes ver una buena selección de clásicos en esta lista con las 100 mejores novelas de ciencia-ficción. En las librerías viejas o en ferias del libro de segunda mano es muy fácil encontrar revistas en español de los tiempos en que se editaban, como la Asimov o la Nueva dimensión].

Paso 2 - Leer ciencia

Tienes que leer las últimas noticias sobre ciencia. No necesitas tener un título en ciencias duras (aunque ayuda) pero tienes que estar al tanto de las últimas ideas, tendencias y controversias de la ciencia. Aquí es donde conseguirás ideas para tu CF. La ciencia en la CF es como un personaje extra. Los editores siempre se quejan de que necesitan historias firmemente arraigadas en la ciencia. Tu ciencia debe ser creíble, aunque no sea ciencia de hecho. Asegúrate de que todo lo que escribes tiene un pie firmemente apoyado en la ciencia actual y otro en la especulación.

[Aquí tienes una lista con los 100 mejores libros de divulgación científica].

Paso 3 - Escribir algo cada día

Tienes que escribir para ser escritor. Haz un diario o dos. Usa uno secreto para tus pensamientos privados y un blog en el que expresar tus ideas en público. Añade algo a cada uno día a día. Necesitas ir poniendo una palabra tras otra. Tienes que ser capaz de transformar frases en párrafos y párrafos en ideas. Si tienes una historia con la que trabajar, entonces bien, pero si no, debes seguir practicando para que el texto fluya fácil y naturalmente. La única manera de escribir bien es escribir mucho. Tienes que pensar sobre tus historias y escribir un poco de la narrativa tan a menudo como sea posible.

[Si no sabes sobre qué escribir, aquí tienes trucos para conseguir ideas].

Paso 4 - Crear personajes creíbles

Los días en que un héroe de CF era un hombre blanco joven con una mandíbula cuadrada y de buen corazón han pasado. Los editores quieren personajes del mundo real. Si los personajes son todos jóvenes molones, es probable que nadie quiera leer tu historia. Los personajes reales tienen problemas y personalidades reconocidas. Tu personaje será mejor si no es una idea abstracta o estilizada de lo que un personaje debe ser. Un personaje real podría ser un viejo de 70 años de edad con artritis o un electricista desempleado o un niño de 11 años de edad con problemas de peso. He oído hablar de editores que rechazan cualquier historia donde el protagonista tiene atributos de carácter genérico como "sucio pelo rubio".

[Te invito a leer mi siguiente microrrelato de ciencia-ficción en el que considero que destacan los personajes en el aspecto mencionado en este epígrafe: Deshechos humanos. ]

Paso 5 - Dar a los personajes un problema que resolver

La primera parte de tu historia debe plantear un problema que será resuelto al final. El autor hace la promesa al lector de que el problema será resuelto. Los editores odian que un escritor cree personajes, escenarios, situaciones, y que luego no pase mucho. Una historia requiere que el personaje principal se enfrente a un problema. De cómo el protagonista resuelve un problema o falla en resolverlo es de lo que tratan las historias.

Paso 6 - Dejar que el personaje crezca

Las historias deben tratar sobre cómo cambia una persona. Puedes hacer una historia en la que se resuelven los problemas y los obstáculos se superan, pero si el personaje es el mismo idiota que era cuando la historia comenzó, no tendrá mucho sentido. Es por esto que es siempre una mala idea que el personaje principal muera al final de una historia o que despierte y se de cuenta de que todo era un sueño o una parte de un juego. Una historia es la historia de un viaje por la vida.

Un personaje, para bien o para mal, debe ser alterado de alguna manera por las experiencias de la historia. Una forma de hacerlo es mediante la creación de un conflicto interno en el personaje. Este podría ser un miedo secreto o una obsesión o una culpa oculta. Su cambio de carácter debido a la solución de este conflicto interno ayudará a hacer su historia satisfactoria para el lector.

Paso 7 - Iniciar una historia en un punto alto de la acción

Una historia debe comenzar rápidamente y meter al lector en la trama. Una historia que comienza con una larga explicación de la actual mala situación económica en Orion-gamma III fallará, pero una historia que comienza con el bolsillo de un hombre elegido por un mendigo hambriento en un extraño planeta podría despegar más rápido. Hay, por supuesto, acontecimientos y situaciones que conducen la historia, pero la primera frase real de una historia debe comenzar en cosas donde se vuelve interesante. Escribe una buena historia, cortando todas las partes aburridas. Una buena historia comienza con la primera parte de acción importante y debe seguir con más acción, sólo de vez en cuando rellenando con detalles importantes.

Paso 8 - Antes de empezar a escribir, toma notas

Cuando tengas una primera idea para una historia, consigue hacerte una imagen clara de lo que te gustaría que fuese tu relato. Escribe en unas pocas frases la idea que deseas transmitir. Toma notas de cómo son los personajes. A menudo escribo una pequeña biografía de cada personaje, incluidos detalles que yo nunca podría utilizar en la historia. Cuanto más real te parece un personaje, más fácil será hacer que el personaje cobre vida en la historia. Haz algunas buenas descripciones de las escenas. Pequeños detalles como el color de la alfombra o el aroma del aire o el sonido lejano de un perro ladrando añaden profundidad al mundo que estás creando. Describe en gran profundidad el paisaje y la ubicación de la acción. Incluso si es muy poco su papel en la historia, algo de ello entrará y pintará una imagen más vivida para el lector.

Paso 9 - Crear un sentido de la maravilla

La diferencia entre la CF y un éxito de ventas techno-thriller de suspense es que la CF tiene una sensación de asombro. Esta es la parte más difícil de escribir CF y la parte que se extraña más cuando no está allí. Uno dice: "¡Uala!" cuando lee verdadera ciencia ficción. La CF es mucho más que escribir sobre ciencia. La CF tiene que llenar con la idea de que la ciencia va a cambiar tu vida. Debe sorprender, asombrar y emocionar al lector. Sin este sentido de la maravilla, tu historia no es ciencia ficción, es sólo otra historia, que incluye algo de ciencia.

Paso 10 - Escribe primero las partes buenas

Es difícil escribir una historia desde el principio hasta el final. A menudo se tiene una idea, pero sólo se puede visualizar ciertas partes. Estas son las partes buenas y las que contribuirán más al relato. Escribe una buena parte de la mitad de la historia y luego escribe el final. Entonces, escribe sobre otro punto importante y luego otro. Escribe los elementos vivos e intensos de la historia. Cuando hayas terminado pega las partes escribiendo algunos puentes. Encontrarás que al escribir sólo las partes buenas, nunca se necesita realmente escribir las partes aburridas.

Paso 11 - Revisa la historia

Puedes terminar la historia en una o dos semanas. Es fácil pensar que tu relato es la obra literaria más grande que se ha escrito. Muchas veces he caído en la trampa de enviar un cuento sin siquiera releer lo escrito, porque parecía malditamente bueno.

Intenta olvidar los detalles de la historia antes de corregirla. Nunca es una buena idea volver a escribir una historia completamente, pero todas las historias necesitan ser corregidas. Es más fácil mejorar una historia mal escrita que escribir una historia perfecta a la primera. Espera hasta que puedas ver tu historia con un ojo más crítico. Los errores son difíciles de detectar. Si fueran fáciles de detectar, los corregirías la primera vez.

Es de ayuda leer el cuento en voz alta y ver cómo fluye. Si las frases son torpes o ambiguas, se puede escuchar mejor si se lee en voz alta. Además de depender de un corrector ortográfico y gramatical para detectar problemas. Elimina todos los adverbios de inmediato. Parte las largas oraciones compuestas en oraciones simples cortas.

Paso 12 - Preparar la historia para la presentación

Es sorprendente que muchos escritores no prestan atención a la preparación de sus manuscritos. Cada revista tiene directrices para la presentación. Estas directrices tienen reglas estrictas de cómo un manuscrito debe estar formateado. Si no sigues estas reglas, es posible que te rechacen antes de que tu historia sea leída. Estarás haciendo un favor a los editores para cuando les envíes algo. Si no te molestas en seguir sus reglas simples, es que no mereces su atención.

Paso 13 - Decidir dónde enviar tu historia

Haz una lista de lugares donde puedes enviar tu historia. Puede que tengas suerte y vendas a la primera revista de la lista, pero normalmente se tarda un tiempo antes de encontrar un editor que piensa sobre la historia igual que tú. 

[Una alternativa hoy en día es mandar los relatos a concursos. La mejor web que conozco es escritores. Cada año hay unos cuantos certámenes de ciencia-ficción y una infinidad de otros géneros o de tema libre].

Paso 14 - ¡Enviar!

Muchos escritores, incluido yo, llegan a este paso y nunca lo hacen. Odio los rechazos y me parece que, al no presentar, recibo muchos menos rechazos. No caigas en esta trampa. Envía la historia. Es buena y si al editor no le gusta, ya encontrarás un editor mejor al que le guste.

Paso 15 - Mantener buenos registros

Haz una hoja de cálculo y registra la fecha en que presentas cada historia. Anota la fecha en que una historia es rechazada o aceptada, y si es aceptada, registra la cantidad que recibiste. Una de las razones para llevar buenos registros es no enviar nunca dos veces una historia al mismo editor (lo odian). También no enviar a un editor una historia que está en proceso de ser o no aceptada en otro lugar. Anota también el número de palabras de cada historia y el tiempo que tardan en responderte.

Paso 16 - Volver a enviar

Un rechazo no significa que la historia sea mala. He tenido editores que dicen cosas desagradables sobre mi escritura y luego he vendido la misma historia la siguiente vez. Los editores tienen diferentes criterios para la aceptación de las historias. Si no aceptan tu historia, no significa que sea mala. Los editores pueden no estar buscando el tipo de historia que has enviado o puede que acaben de comprar una muy parecida, o puede que no necesiten ninguna historia en ese momento. Yo no soy bueno en gramática y en la estructura de la frase por lo que a veces tengo problemas de rechazos a nivel de oración.

Me han dicho que hay una sociedad secreta de editores que se reúnen de vez en cuando y leen las historias mal escritas en voz alta y hacen bromas de ellas. Estoy seguro de que mis historias han sido objeto de estas bromas, pero me las he ingeniado para vender cerca de 40 historias en los últimos años.

Paso 17 - No te rindas

Hay un asiento para cada culo, como suelen decir los vendedores de coches usados. Tu historia encontrará un hogar. Tengo una historia que ha sido rechazada unas 25 veces. Me gusta la historia y de vez en cuando encuentro un mercado que no había visto. No he renunciado a ella y, finalmente, encontrará un hogar.