14/5/13

Desechos humanos

Rob 'el sifilítico' subió cojeando a lo alto de un promontorio de basura cercano a su chabola. Con el gesto altivo de un viejo general, echó un vistazo a la abrupta extensión del vertedero, que llegaba casi hasta el horizonte desde el sur al noroeste. A su espalda, a unos diez kilómetros, se levantaba la ruinosa ciudad de Oprobium, desde donde llegaba el inconfundible sonido de una cruenta batalla. Justo encima de la urbe, una tormenta química teñía el cielo nocturno de púrpura con cada relámpago y empujaba hacia el vertedero un viento corrosivo que se combinaba con el tóxico hedor de los residuos, generando un ambiente inmundo y peligroso para la vida.

Rob, ajeno a la guerra, a la tormenta y a todo lo que aconteciera más allá de sus dominios, cayó en la cuenta de que los muchachos estaban tardando mucho en volver de la excursión a Los Barrios. Esperaba que no hubieran tenido problemas con la policía o con alguna banda rival. Él ya no podía acompañarles debido a su mal estado, pero los muchachos le profesaban admiración y respeto y nunca permitirían que le faltase de nada.

Miró al suelo y descubrió un trozo de rata muerta. «Hoy va a ser un buen día, lo presiento», pensó mientras roía los pequeños huesos. Lo hizo con tanta ansia que se le desprendió un diente. Se lo sacó de la boca y lo observó con resignación. Era un canino amarillento manchado de sangre y trocitos de carne de rata. «Joder, ya casi no me quedan», pensó.

En esas estaba cuando escuchó el claxon del viejo Land Cruiser de la pandilla. Tiró al suelo el diente y los huesecillos y bajó lo más rápido que pudo a reunirse con los muchachos, que acababan de aparcar en una especie de rotonda.

—¡Rob! ¡Eh, Rob! —gritó Jean Luc 'el tísico' bajándose del coche al tiempo que lo hacían Tomás 'el leproso' y Juan  'la plaga'— ¡Chico, traemos una sorpresa!— y siguió tocando el claxon sin parar para que todo el mundo se acercase.

Poco a poco se fue formando un círculo de individuos con las caras expectantes, mugrientos, famélicos, vestidos con harapos y portando rudimentarias armas en sus cinturones, como palos, tirachinas y cuchillos.

Tomás y Juan se dirigieron a la parte de atrás del coche y abrieron el maletero. Del interior sacaron a un joven de aspecto inerme y lo arrojaron al suelo. Tendría unos veinticinco años. Maniatado, lleno moratones, llevando por única vestimenta una camiseta que no alcanzaba a cubrir sus genitales, gritaba todo el tiempo cosas como:

—¡Por favor, no me hagan daño! ¿Y los Derechos Humanos, eh? ¿Qué pasa con los Derechos Humanos?

Rob se acercó hasta él y le dio un bofetón que lo hizo callar.

—Eso aquí no existe, pequeño —dijo—. Aquí no hay Derechos Humanos. Aquí en todo caso hay… ¡Desechos humanos! ¡Ja, ja, ja!

Y todos los demás empezaron a reír y a gritar como enfermos mentales.

Esta historia forma parte de mi libro PULSACIONES, 99 MICRORRELATOS DE INFARTO. Puedes comprarlo en este enlace



Reseña de Homo Plus. Frederick Pohl. 1976

Hace poco terminé de leer Homo Plus, novela con la que Frederick Pohl ganó el premio Nébula en 1976. La historia es divertida y original y tiene un final impactante e inesperado por partida doble. Sus personajes son reales, muy humanos y sus diálogos totalmente verosímiles. Es una obra absolutamente recomendable.
Roger Torraway es un afamado astronauta que vive una existencia perfecta junto a su mujer hasta que se ve obligado a convertirse en el eje central del Proyecto Homo Plus, cuyo objetivo es salvar a la humanidad por medio de la colonización de Marte. Así pues el protagonista es convertido en una especie de grotesco superhéroe, en parte humano en parte máquina, que viajará al planeta rojo para establecer una colonia que asegure la supervivencia del ser humano.
Frederick Pohl es uno de los mejores escritores de ciencia ficción de todos los tiempos y lo ha demostrado con obras como Pórtico, Mercaderes del Espacio o ésta de la que estoy escribiendo la primera reseña de mi vida. Sus obras siempre están cargadas de humor, de ironía y de crítica social y política y todo ello con una considerable corrección científica, o al menos lo bastante buena como para parecer creíble.
Como pequeña pega, por poner alguna a esta obra genial, resulta gracioso ver situaciones ambientadas en el futuro en las que no se consigue localizar a un personaje desaparecido ya que no existen los teléfonos móviles, pero la ciencia es tan avanzada como para convertir a una persona en un ser que se desenvuelve ágilmente sobre la superficie de Marte sin ayuda de traje espacial. Pero claro, es muy fácil criticar estos detalles con la perspectiva que ofrecen 37 años de avance tecnológico. 

Portada de la edición española, fea dónde las haya

7/5/13

Esto tampoco

Aquella mañana empecé a ver las cosas de otro modo. No me refiero a cosas como el sentido de la vida o la búsqueda de la felicidad. Tampoco a los sueños, las esperanzas, el amor, la moral, la espiritualidad... no, nada de eso. Me refiero a cosas como los pies. Aquella mañana me fijé en mis pies y no me parecieron normales ¿Por qué tenían que ser así, alargados, huesudos, llenos de dedos de diferentes tamaños...? ¿No sería mejor que estuvieran más centrados y dispusiesen de unas protuberancias a ambos lados de los tobillos? Sé que no es fácil de entender, pero no consigo explicarme mejor.

Con el paso de los días, cada vez más cosas empezaron a resultarme extrañas. Me veía a mí mismo como un gran saco relleno de órganos sanguinolentos y gelatinosos: los pulmones, el corazón, la vesícula... ah, sí, y no nos olvidemos de ese montón de metros de tubo enmarañado por dónde circulan excrementos y que llamamos intestinos ¿Qué diablos era todo eso?

Dormir, comer, ir... en fin, ir al baño, son cosas que hago porque de ello depende mi vida, pero cada vez las comprendo menos. Es decir, entiendo cuál es la función de cada uno de estos actos, pero me siento extraño llevándolos a cabo. En cierto modo me siento... ridículo.

He empezado a bajar a la calle por las noches. Camino hasta un parque, enciendo un cigarrillo y me pongo a contemplar el cielo. Mis ojos se quedan clavados en un punto concreto del firmamento, en una zona en la que no parece haber nada más que un oscuro vacío; y es entonces cuando dejo de sentirme extraño. Sé que parece una tontería, pero algo me dice que mi lugar se encuentra allí.

Después de un rato doy una última calada, lanzo la colilla y observo cómo el humo se va deshilachando en el aire hasta desaparecer... Creo que voy a dejar el tabaco. Esto tampoco me parece normal.

Esta historia forma parte de mi libro PULSACIONES, 99 MICRORRELATOS DE INFARTO. Puedes comprarlo en este enlace



5/5/13

Siete trucos para la creatividad literaria

Quedarse sin ideas puede resultar muy frustrante para un escritor. Una recomendación habitual frente al síndrome de la página en blanco, consiste en empezar a escribir sobre cualquier cosa mientras llega la inspiración. El problema es que no resulta demasiado estimulante rellenar folios describiendo tu habitación o explicando lo que hiciste ayer en la oficina. Por otra parte, es posible que no te hayas quedado en blanco por completo, sino que sufras el llamado bloqueo del escritor, de forma que tengas una historia entre manos pero que no se te ocurra cómo continuarla. En esos momentos, uno suele echar en falta una gran fuente de ideas entre las que elegir alguna para poder escribir sobre ella o para añadir un giro inesperado, un nuevo personaje o un final impactante.

La buena noticia es que existe un montón de herramientas y trucos que te pueden proporcionar una cantidad potencialmente infinita de ideas sobre las que escribir, de forma que nunca tengas que dejar de hacerlo, al menos, por esta causa. Vamos pues con mis

Crea un banco de ideas

Siempre que leas un relato o una novela, o veas una película o un corto, anota en un documento tres o cuatro ideas que te llamen la atención, incluso aunque no sean las ideas principales de la historia. Con el tiempo obtendrás una enorme lista a la que podrás echar un ojo cuando lo necesites. Te muestro un ejemplo:

Robinson Crusoe de Daniel Defoe
  • Desoír los consejos paternos.
  • Secuestro, conversión en esclavo y huida.
  • Monólogo interior moral, filosófico y religioso.
  • Aparición sorprendente de un personaje.

Utiliza la aleatoriedad

Deja que el destino decida sobre qué escribir y las ideas fluirán a montones. Un modo de hacerlo es a partir de palabras: coge el diccionario, ábrelo por una página al azar y señala, con los ojos cerrados, un punto con el dedo. Ahí tienes tu palabra sobre la que escribir. Puedes hacerlo con dos o tres. Y si ves que alguna no sirve de mucho (como por ejemplo obenque), pues pasa de ella y repite, aunque creo que es bueno intentarlo salga lo que salga. 

También puedes hacer esto con cualquier libro buscando una frase. Yo lo hice para escribir mi microrrelato Paciente, obteniendo de la novela El proceso, de Kafka, la oración «Esta joven enfermera… no sé, parece sentirse atraída por mí», con la que comencé a escribir mi historia. 

Otra posibilidad menos analógica de obtener un punto de partida aleatorio es utilizar diferentes páginas de internet, por ejemplo:
Las imágenes también constituyen una buena fuente de inspiración. Obsérvalas y sírvete de ellas, describe lo que ves, o imagina que pasará después, qué ha ocurrido antes... Prueba con:
Otra posibilidad sería mezclar varias ideas empleando la aleatoriedad. Por ejemplo, puedes numerar todos los elementos de tu banco de ideas mencionado en el punto anterior y obtener tres números aleatorios en esta web, los cuales corresponderán a tres ideas con las que deberás construir una historia. Yo mismo acabo de poner en práctica este truco y me han salido:
  • La inminencia de una guerra.
  • Una relación de pareja que se acerca a su fin.
  • Un concurso de disfraces.
(si te inspiran, tienes mi permiso para utilizarlas 😉)

Recurre a recuerdos propios y ajenos

La propia vida siempre ha sido uno de los más fructíferos recursos de cualquier escritor, incluso de los autores de literatura fantástica, y no podemos permitirnos dejarla de lado. Te sorprenderá la inmensa cantidad de historias con potencial que pueden rescatarse escarbando en los recuerdos. Algunas serán tan potentes que prácticamente podrás transformarlas en literatura con solo ponerte a redactarlas. Otras, en cambio, te servirán de base y podrás hacer de ellas buenos relatos cambiando desenlaces, añadiendo o quitando personajes o jugando con el tiempo y los escenarios. Personalmente, no he dejado nunca de recurrir a este truco en mayor o menor medida y así, por ejemplo, sembré profusamente la trama inventada de mi primera novela, Gestión del fracaso, con un sinfín de anécdotas reales provenientes de mis recuerdos, como aventuras amorosas, juergas juveniles o el dolor por la muerte de mis gatos

Por otra parte, te recomiendo que prestes mucha atención a tu entorno, ya que las personas que conoces pueden ser también una fuente inagotable de ideas. Intenta hacerte amigo de gente que haya tenido vidas intensas, agitadas, difíciles, y deja que se abran contigo. Evidentemente, tus recuerdos propios se encontrarán más llenos de detalles y matices para ti que los vividos por otras personas, pero esto se compensa con la inmensa cantidad que puedes obtener, sobre todo si tratas de ser alguien sociable, empático y que sabe escuchar. 

Participa en concursos y cursos 

Cada año se convocan en España miles de certámenes de los cuales una buena cantidad establece algún tipo de exigencia que sirve como base de partida. Visita la web Escritores y encontrarás muchos certámenes para los que se pide que las historias empiecen con una frase determinada, que contengan cierta palabra, que traten sobre algún tema en particular o que pertenezcan a un género literario como la ciencia-ficción o el misterio. Este truco tiene además la ventaja de que podrías llegar a conseguir algún premio, siendo esto a su vez un muy buen estímulo para continuar escribiendo. Si quieres profundizar en esta cuestión, te recomiendo mi artículo Aprende a escribir ficción con el método de los concursos

Participar en cursos o talleres de escritura o incluso leer libros sobre este tema es una herramienta muy similar a la anterior, pues lo normal es que te propongan ejercicios de lo más variado. Además, te ofrecerán valiosa información sobre diversos aspectos de la técnica literaria. Aquí tienes un curso gratuito y algunos libros como el Taller de escritura creativa o Escribir ficción

Haz una lista de palabras y noticias jodidas

Viendo películas de los hermanos Cohen, me di cuenta de que, con frecuencia, emplean el soborno (A Serious ManNo Country for Old Men) o el chantaje (The Man Who Wasn't There, Burn After Reading) como elementos esenciales en la trama, dándoles siempre un enfoque distinto. Chantaje y soborno son ejemplos de lo que yo llamo palabras jodidas y pueden dar mucho juego si sabes cómo emplearlas.

Hay otras palabras jodidas que también dan mucho juego, como asesinato, robo, suicidio, incesto, violación, tortura, secuestro, arma, mafia, corrupción, amputación, encierro, estafa, herida, golpe, paliza, atropello, adulterio, adicción, drogas, mentiras, venganza, pelea, acoso... Son palabras relacionadas con el crimen y la violencia, es decir, con el lado oscuro de la condición humana, algo que, irremediablemente, nos llama la atención como consumidores de historias.

Elabora una lista con todas estas palabras y añade las que se te ocurran y, cuando estés atascado, introduce una o dos en tu historia. Este truco también podría llevarse a cabo con palabras bonitas pero, sinceramente, no creo que sean tan eficaces, aunque eres libre de probar suerte.

Una variante que me fascina de esta idea es la de hacer una lista de noticias jodidas. No tienes más que visitar la sección de sucesos de numerosos diarios digitales e ir guardando las noticias más impactantes en una carpeta del navegador. Por ejemplo, para mi relato Un lugar para nosotros, que por ahora no se encuentra disponible, utilicé la siguiente noticia: Una ONG estadounidense paga a drogadictos para que se esterilicen.

Dale la vuelta a la tortilla

Una vez leí un relato de Raymond Carver en el que una pareja iba a visitar a unos amigos. Estaban en el salón tomando algo y se oía llorar a un niño en otra habitación. El momento de ir a ver al bebé se iba postergando y yo empecé a temer que no había tal niño, que lo que encontrarían sería un muñeco y un radiocasete reproduciendo la grabación de un llanto, con todo lo que ello implicaría para los invitados. Al final no acerté, sí que había un bebé llorando en la historia de Carver, pero yo utilicé esa loca idea para escribir un microrrelato titulado ¿A que es guapo? y que puede leerse en mi libro Pulsaciones (lamento haber destripado el final). En definitiva, resulta evidente que de las mismas historias de otros escritores podemos conseguir numerosas ideas simplemente introduciendo cambios radicales en el desarrollo de la trama. Como es lógico, no vamos a plagiar esos relatos, solo estaremos utilizando ideas surgidos de ellos.

Otra forma de dar la vuelta a la tortilla para conseguir ideas, es jugar con los títulos de las obras ajenas, especialmente utilizando antónimos o parónimos. Por ejemplo, en cierta ocasión se me ocurrió jugar con el título de La vida secreta del Walter Mitty, obteniendo como resultado un título para una nueva historia cuya trama no tiene absolutamente nada que ver con la de James Thurber, y que fue La muerte pública de Álvaro Cuervo, el cual es, creo, uno de mis mejores cuentos de ciencia-ficción.  

Por último, te ofrezco una variante más que también puede resultar muy fructífera y entretenida. Consiste en elegir el título de una obra que no hayas leído (o visto, si es una película) y escribir una historia con él para ponerle un título nuevo al relato resultante una vez lo hayas finalizado. Para que puedas empezar ahora mismo, te dejo aquí tres de mis relatos y te animo a que los leas después de escribir tu historia para ver las inmensas diferencias entre ambos (o, quién sabe, las inquietantes similitudes):

Hazte preguntas sobre la realidad

Este truco lo veo especialmente productivo a la hora de escribir relatos fantásticos o de ciencia-ficción, aunque puede servir para cualquier género. Consiste en hacerse preguntas del tipo ¿Qué pasaría si…? Debes estar muy atento a todo lo que haya a tu alrededor y preguntarte qué pasaría si cualquier cosa que damos por sentada cambiase. Por ejemplo, yo una vez me pregunté, ¿Qué pasaría si las células de un bebé no envejeciesen? Ese bebé se quedaría igual para siempre, sería un bebé potencialmente inmortal. Y luego pensé, ¿qué pasaría si eso le ocurriese a todos los bebés en un momento dado? Pues que los adultos envejecerían y morirían, pero los bebés no, y quedarían desatendidos, sería el fin de la humanidad... salvo si alguien los cuidase; pero, ¿quién...? Pues de toda esta loca reflexión nació mi relato La maldición de los niños eternos.


Nada más por ahora. Espero que todos estos trucos o, al menos, algunos de ellos, te sean de mucha utilidad en el desarrollo de tu carrera como escritor de historias. Si es así y quieres agradecerme el esfuerzo de crear este artículo (te prometo que ha sido bastante), me vendría genial que lo compartieses con gente a la que le pueda interesar. 

9/11/09

17 pasos para escribir y vender una historia de ciencia-ficción

Nota: He publicado un vídeo basado en este artículo con la información sintetizada, os lo dejo aquí:







Esta es una traducción libre del artículo 17 Steps to Writing and Selling a Science Fiction Story, de la web en inglés http://www.cthreepo.com/, un sitio de recursos para escritores de ciencia-ficción del escritor y programador Keith P. Graham.

Algunos consejos no sirven de mucho en la España actual, pues por ejemplo hoy ya no existen, que yo sepa, revistas impresas de CF y en cuanto a internet, no conozco a nadie que te vaya a pagar por publicar tus relatos. 

En varios puntos del artículo he añadido notas entre corchetes que creo que pueden serte útiles. 

Espero que este texto pueda ser de ayuda para mucha gente, pues, aunque está centrado en la CF, muchos consejos son aplicables a cualquier género narrativo.

¡Mucha suerte y no pares de escribir!

La ficción de género, como el western, el misterio o la ciencia-ficción, es difícil de escribir. Tienes que conocer las reglas de tu género. La ciencia-ficción es uno de los géneros más difíciles de escribir, porque los lectores saben lo que quieren y los editores se lo quieren dar.

Paso 1 - Leer ciencia-ficción

No se puede escribir ciencia-ficción a menos que se lea ciencia-ficción. Las películas no cuentan. La ciencia-ficción escrita es muy diferente de lo que Hollywood llama CF.

Tienes que saber lo que los editores están comprando, por lo que tienes que leer las revistas de mayor tirada, como Analog, Asimov's y Fantasy & Science Fiction. Necesitas leer las revistas para saber qué les gusta comprar. Antes de enviar a una revista, asegúrate de leer algunas de sus publicaciones para saber lo que a los editores les gusta publicar.

También debes leer a los clásicos de CF, lo que significa todo, desde la Edad de Oro de la revista Astounding de la década de 1940 hasta el presente.

[Puedes ver una buena selección de clásicos en esta lista con las 100 mejores novelas de ciencia-ficción. En las librerías viejas o en ferias del libro de segunda mano es muy fácil encontrar revistas en español de los tiempos en que se editaban, como la Asimov o la Nueva dimensión].

Paso 2 - Leer ciencia

Tienes que leer las últimas noticias sobre ciencia. No necesitas tener un título en ciencias duras (aunque ayuda) pero tienes que estar al tanto de las últimas ideas, tendencias y controversias de la ciencia. Aquí es donde conseguirás ideas para tu CF. La ciencia en la CF es como un personaje extra. Los editores siempre se quejan de que necesitan historias firmemente arraigadas en la ciencia. Tu ciencia debe ser creíble, aunque no sea ciencia de hecho. Asegúrate de que todo lo que escribes tiene un pie firmemente apoyado en la ciencia actual y otro en la especulación.

[Aquí tienes una lista con los 100 mejores libros de divulgación científica].

Paso 3 - Escribir algo cada día

Tienes que escribir para ser escritor. Haz un diario o dos. Usa uno secreto para tus pensamientos privados y un blog en el que expresar tus ideas en público. Añade algo a cada uno día a día. Necesitas ir poniendo una palabra tras otra. Tienes que ser capaz de transformar frases en párrafos y párrafos en ideas. Si tienes una historia con la que trabajar, entonces bien, pero si no, debes seguir practicando para que el texto fluya fácil y naturalmente. La única manera de escribir bien es escribir mucho. Tienes que pensar sobre tus historias y escribir un poco de la narrativa tan a menudo como sea posible.

[Si no sabes sobre qué escribir, aquí tienes trucos para conseguir ideas].

Paso 4 - Crear personajes creíbles

Los días en que un héroe de CF era un hombre blanco joven con una mandíbula cuadrada y de buen corazón han pasado. Los editores quieren personajes del mundo real. Si los personajes son todos jóvenes molones, es probable que nadie quiera leer tu historia. Los personajes reales tienen problemas y personalidades reconocidas. Tu personaje será mejor si no es una idea abstracta o estilizada de lo que un personaje debe ser. Un personaje real podría ser un viejo de 70 años de edad con artritis o un electricista desempleado o un niño de 11 años de edad con problemas de peso. He oído hablar de editores que rechazan cualquier historia donde el protagonista tiene atributos de carácter genérico como "sucio pelo rubio".

[En estos tres ejemplos intenté crear personajes alejados de los clichés de este punto. Si quieres échales un ojo, son muy breves:

Paso 5 - Dar a los personajes un problema que resolver

La primera parte de tu historia debe plantear un problema que será resuelto al final. El autor hace la promesa al lector de que el problema será resuelto. Los editores odian que un escritor cree personajes, escenarios, situaciones, y que luego no pase mucho. Una historia requiere que el personaje principal se enfrente a un problema. De cómo el protagonista resuelve un problema o falla en resolverlo es de lo que tratan las historias.

Paso 6 - Dejar que el personaje crezca

Las historias deben tratar sobre cómo cambia una persona. Puedes hacer una historia en la que se resuelven los problemas y los obstáculos se superan, pero si el personaje es el mismo idiota que era cuando la historia comenzó, no tendrá mucho sentido. Es por esto que es siempre una mala idea que el personaje principal muera al final de una historia o que despierte y se de cuenta de que todo era un sueño o una parte de un juego. Una historia es la historia de un viaje por la vida.

Un personaje, para bien o para mal, debe ser alterado de alguna manera por las experiencias de la historia. Una forma de hacerlo es mediante la creación de un conflicto interno en el personaje. Este podría ser un miedo secreto o una obsesión o una culpa oculta. Su cambio de carácter debido a la solución de este conflicto interno ayudará a hacer su historia satisfactoria para el lector.

Paso 7 - Iniciar una historia en un punto alto de la acción

Una historia debe comenzar rápidamente y meter al lector en la trama. Una historia que comienza con una larga explicación de la actual mala situación económica en Orion-gamma III fallará, pero una historia que comienza con el bolsillo de un hombre elegido por un mendigo hambriento en un extraño planeta podría despegar más rápido. Hay, por supuesto, acontecimientos y situaciones que conducen la historia, pero la primera frase real de una historia debe comenzar en cosas donde se vuelve interesante. Escribe una buena historia, cortando todas las partes aburridas.

Una buena historia comienza con la primera parte de acción importante y debe seguir con más acción, sólo de vez en cuando rellenando con detalles importantes.

Paso 8 - Antes de empezar a escribir, tomar notas

Cuando tengas una primera idea para una historia, consigue hacerte una imagen clara de lo que te gustaría que fuese tu historia. Escribe en unas pocas frases la idea que deseas transmitir. Toma notas de cómo son los personajes. A menudo escribo una pequeña biografía de cada personaje, incluidos detalles que yo nunca podría utilizar en la historia. Cuanto más real te parece un personaje, más fácil será hacer que el personaje cobre vida en la historia. Haz algunas buenas descripciones de las escenas. Pequeños detalles como el color de la alfombra o el aroma del aire o el sonido lejano de un perro ladrando añaden profundidad al mundo que estás creando. Describe en gran profundidad el paisaje y la ubicación de la acción. Incluso si es muy poco su papel en la historia, algo de ello entrará y pintará una imagen más vivida para el lector.

Paso 9 - Crear un sentido de la maravilla

La diferencia entre la CF y un éxito de ventas techno-thriller de suspense es que la CF tiene una sensación de asombro. Esta es la parte más difícil de escribir CF y la parte que se extraña más cuando no está allí. Uno dice: "¡Uala!" cuando lee verdadera ciencia ficción. La CF es mucho más que escribir sobre ciencia. La CF tiene que llenar con la idea de que la ciencia va a cambiar tu vida. Debe sorprender, asombrar y emocionar al lector.
Sin este sentido de la maravilla, tu historia no es ciencia ficción -es sólo otra historia, que incluye algo de ciencia.

Paso 10 - Escribe primero las partes buenas

Es difícil escribir una historia desde el principio hasta el final. A menudo se tiene una idea para una historia, pero sólo se puede visualizar ciertas partes. Estas son las partes buenas y las que contribuirán más a la historia.

Escribe una buena parte de la mitad de la historia y luego escribe el final. Entonces, escribe sobre otro punto importante y luego otro. Escribe los elementos vivos e intensos de la historia. Cuando hayas terminado pega las partes escribiendo algunos puentes. Encontrarás que al escribir sólo las partes buenas, nunca se necesita realmente escribir las partes aburridas.

Paso 11 - Revisa la historia

Puedes terminar la historia en una o dos semanas. Es fácil pensar que tu relato es la obra literaria más grande que se ha escrito. Muchas veces he caído en la trampa de enviar un cuento sin siquiera releer lo escrito, porque parecía malditamente bueno.

Intenta olvidar los detalles de la historia antes de corregirla. Nunca es una buena idea volver a escribir una historia completamente, pero todas las historias necesitan ser corregidas. Es más fácil mejorar una historia mal escrita que escribir una historia perfecta a la primera. Espera hasta que puedas ver tu historia con un ojo más crítico. Los errores son difíciles de detectar. Si fueran fáciles de detectar, los corregirías la primera vez.

Es de ayuda leer el cuento en voz alta y ver cómo fluye. Si las frases son torpes o ambiguas, se puede escuchar mejor si se lee en voz alta. Además de depender de un corrector ortográfico y gramatical para detectar problemas, se necesita cierto sentido Checker. Microsoft no lo tiene, así que tienes que escucharte a ti mismo leer la historia para ver si las palabras tienen sentido.

Elimina todos los adverbios de inmediato. Parte las largas oraciones compuestas en oraciones simples cortas.

Paso 12 - Preparar la historia para la presentación

Es sorprendente que muchos escritores no prestan atención a la preparación de sus manuscritos. Cada revista tiene directrices para la presentación. Estas directrices tienen reglas estrictas de cómo un manuscrito debe estar formateado. Si no sigues estas reglas, es posible que te rechacen antes de que tu historia sea leída. Estarás haciendo un favor a los editores para cuando les envíes algo. Si no te molestas en seguir sus reglas simples, es que no mereces su atención.

Paso 13 - Decidir dónde enviar tu historia

Haz una lista de lugares donde puedes enviar tu historia. Puede que tengas suerte y vendas a la primera revista de la lista, pero normalmente se tarda un tiempo antes de encontrar un editor que piensa sobre la historia igual que tú. Un buen lugar para encontrar revistas son Ralan.com y Duotrope.com.

[Una alternativa hoy en día es mandar los relatos a concursos. La mejor web que conozco es escritores. Cada año hay unos cuantos certámenes de ciencia-ficción y una infinidad de otros géneros o de tema libre. Prueba,de vez en cuando te puedes llevar alguna alegría].

Paso 14 - ¡Enviar!

Muchos escritores, incluido yo, llegan a este paso y nunca lo hacen. Odio los rechazos y me parece que, al no presentar, recibo muchos menos rechazos. No caigas en esta trampa. Envía la historia. Es buena y si al editor no le gusta, ya encontrarás un editor mejor al que le guste.

[Todos preferimos cobrar por nuestros textos, lógicamente, pero eso hoy en día está muy complicado. Que alguien te publique es una experiencia satisfactoria en sí misma, aunque no haya compensación económica. Si te interesa intentarlo, puedes probar en estas revistas digitales:
Paso 15 - Mantener buenos registros

Haz una hoja de cálculo y registra la fecha en que presentas cada historia. Anota la fecha en que una historia es rechazada o aceptada, y si es aceptada, registra la cantidad que recibiste. Una de las razones para llevar buenos registros en no enviar nunca dos veces una historia al mismo editor (lo odian). También no enviar a un editor una historia que está en proceso de ser o no aceptada en otro lugar. Anota también el número de palabras de cada historia y el tiempo que tardan en responderte.

Paso 16 - Volver a enviar

Un rechazo no significa que la historia sea mala. He tenido editores que dicen cosas desagradables sobre mi escritura y luego he vendido la misma historia la siguiente vez. Los editores tienen diferentes criterios para la aceptación de las historias. Si no aceptan tu historia, no significa que sea mala. Los editores pueden no estar buscando el tipo de historia que has enviado o puede que acaben de comprar una muy parecida, o puede que no necesiten ninguna historia en ese momento. Yo no soy bueno en gramática y en la estructura de la frase por lo que a veces tengo problemas de rechazos a nivel de oración.

Me han dicho que hay una sociedad secreta de editores que se reúnen de vez en cuando y leen las historias mal escritas en voz alta y hacen bromas de ellas. Estoy seguro de que mis historias han sido objeto de estas bromas, pero me las he ingeniado para vender cerca de 40 historias en los últimos años.

Paso 17 - No te rindas

Hay un asiento para cada culo, como suelen decir los vendedores de coches usados. Tu historia encontrará un hogar. Tengo una historia que ha sido rechazada unas 25 veces. Me gusta la historia y de vez en cuando encuentro un mercado que no había visto. No he renunciado a ella y, finalmente, encontrará un hogar.

12/5/09

Canción descuartizada

El tiempo hierve y sólo soy escarcha,
se filtra la luna por las alcobas
y al fondo del pasillo las sombras se desangran.

Soy sólo un viento que sopla en la nada,
apenas agua de lluvia y derrota,
pájaro enjaulado de canción descuartizada.

Grita la noche en las calles amargas,
siempre repite una frase penosa:
no vale la pena vivir con esperanza.


Nota: con este poema quedé finalista en el III Concurso de microrrelatos y micropoemas de Alcobendas.