PRESENTACIÓN
ESTROFAS ANALIZADAS
És-te-rá-ro-su-cé-so-que-yó-cuén-to,
11A
(1ª, 3ª, 6ª, 9ª, 10ª | Melódico pleno con acento antirrítmico en la 9ª).
a-quíen-la-ca-pi-tál-há-su-ce-dí-do,
11B
(2ª, 6ª, 7ª, 10ª | Heroico largo con acento antirrítmico en la 7ª).
yés-tán-ta-la-ja-rá-nay-mo-vi-mién-to
11A
(1ª, 2ª, 6ª, 10ª | Enfático puro con acento antirrítmico en la 2ª o heroico puro con acento antirrítmico en la 1ª).
en-que-su-ve-cin-dá-rioán-da-me-tí-do,
11B
(6ª, 7ª, 10ª) | Vacío largo con acento antirrítmico en la 7ª o italiano puro con acento antirrítmico en la 6ª).
que-mú-chos-nó-ten-drán-co-no-ci-mién-to
11A
(2ª, 4ª, 6ª, 10ª | Heroico corto).
deun-cá-so-nohá-ce-mú-choa-con-te-cí-do,
11B
(2ª, 4ª, 6ª, 10ª | Heroico corto).
yaó-tros-tál-véz-tán-ver-da-dé-rahis-tó-ria
11C
(1ª, 3ª, 4ª, 5ª, 8ª, 10ª | Melódico pleno con acentos antirrítmicos en 4ª y 5ª).
seha-brá-bo-rrá-do-yá-de-la-me-mó-ria.
11C
(2ª, 4ª, 6ª, 10ª | Heroico corto).
Mas yo, como
escritor muy concienzudo, 11D
incapaz de
forjar una mentira, 11E
confesaré al lector
que mucho dudo 11D
de la verdad
del caso que le admira. 11 E
Contaré el caso
con mi estilo rudo 11D
al bronco son
de mi cansada lira, 11E
y el hecho a
otros afirmar les dejo 11F
(dialefa entre a y otros)
de haberse en
mozo convertido el viejo. 11F
Como me lo
contaron te lo cuento, 11G
Y yo de la
verdad solo respondo 11H
de que el mozo
salvaje del portento 11G
anda alegre por
ahí mondo y lirondo: 11H (sinéresis
en ahí)
raro misterio
que en conciencia siento 11G
no poder
descifrar por más que ahondo, 11H
mas ¿qué mucho
si necio me confundo 11I
sin saber por qué vine yo al mundo? 11I (dialefa entre yo y al)
COMENTARIO
El diablo mundo es
un gran poema romántico de pleno derecho en el que encontramos polimetría,
experimentación y búsqueda de originalidad, crítica social y política,
pesimismo, angustia existencial, amor desgraciado, inquietudes metafísicas y
tratamiento de grandes temas como el tiempo, la muerte y el destino, si bien es
cierto que pueden faltar algunos elementos característicos de esta etapa como el
orientalismo y el medievalismo. La cuestión de sus influencias ha generado
mucha discrepancia entre los críticos ya desde tiempos de Espronceda. Las
apuestas más defendidas (y en ocasiones también rechazadas) han sido el Don Juan de Lord Byron, el Fausto de Goethe, Los Djinns de Victor Hugo y El
Ingenuo de Voltaire.
Atendiendo a la métrica del fragmento, tendríamos tres
octavas reales formadas por endecasílabos que riman en consonante tal como he
marcado en el poema. Para cumplir con el cómputo silábico, el autor aplicó sendas
dialefas en los versos decimoquinto y vigésimo cuarto, y una sinéresis en el
vigésimo. He llevado a cabo el análisis acentual de la primera octava y, como
puede verse, Espronceda no pareció prestar demasiada atención a la regularidad
acentual, aunque hay una cierta tendencia al verso heroico. Quizás una mayor exigencia
en este sentido habría resultado de excesiva rigidez para el libertario espíritu
de nuestro principal poeta romántico, más cuando siempre se ha supuesto a Espronceda
incapaz de toda disciplina en la vida o en el arte. Llama la atención el uso de
una estrofa tan apta para la más elevada narración épica, con un tono tan
personal, irónico y desenfadado como el de este fragmento, pero, tal como
explica en el prólogo el escritor y amigo de Espronceda, Antonio Ros de Olano, el
poeta aspiraba a compendiar al género humano, y la forma más adecuada de
hacerlo era mediante una gran variedad de tonos y métrica que permitieran
representar la superficie del mundo por donde habría de transitar el
protagonista. Además, el toque de humorismo o desenfado es un pilar fundamental
de la obra que sirve para unir los fragmentos de su estructura polimórfica o, en
palabras de Alborg (1989:353) “una especie de acorde sobre el cual se armonizan
los diversos temas y motivos”. Hemos de tener en cuenta también que en el
Romanticismo se desarrolla el concepto de originalidad,
que desplaza al de imitación como
principio de valor estético. No sería de extrañar que Espronceda buscase
aportar un toque original en casos como este, más teniendo en cuenta que estaba
tomando como referencia las obras de grandes autores, lo que haría que su
necesidad de diferenciarse fuese aún mayor.
El estilo de este fragmento difiere mucho al de otras partes
de la obra, como la introducción o el Canto
a Teresa. El autor se sirve de un lenguaje sencillo y popular, salvo por
ciertas palabras de un registro más culto (acontecido,
ahondo, seguramente usadas por exigencias
de la rima), dejando de lado la pomposidad y el léxico siniestro de otras
partes del poema. Parece lógico que Espronceda optase por este estilo sencillo
y casi desprovisto de figuras retóricas ya que su objetivo en este momento es
generar humor e ironía y mostrarse cercano y coloquial.
Como conclusión, me gustaría decir que este fragmento supone
una clara muestra de la enorme y variada
riqueza artística que contiene El diablo
mundo, la cual es probable que no pueda apreciarse adecuadamente sin una
lectura lenta y analítica, un esfuerzo que, sin duda, merece la pena llevar a
cabo.
BIBLIOGRAFÍA
ALBORG, J. (1972). Historia de la literatura española. El siglo
XVIII. Tomo III. Madrid: Gredos.
ALBORG, J. (1989). Historia de la literatura española. El
Romanticismo. Tomo IV. Madrid: Gredos.
AMORÓS, A. (1999). Antología comentada de la Literatura
Española. Historia y textos. Siglo XVIII. Madrid: Castalia.
ESPRONCEDA, J., MARRAST, R.
(1989). El estudiante de Salamanca. El
Diablo Mundo. Madrid: Castalia.
MENÉNDEZ PELÁEZ, J. (2005). Historia de la literatura española. Volumen
III. León: Everest.
SUÁREZ, A., MILLÁN, C. (2011). Introducción a la literatura española. Guía
para el comentario de texto. Madrid: UNED.


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