15/07/09

Intento de historia de amor número 1

El muchacho paseaba por la Gran Vía madrileña con las manos en los bolsillos. Hacía calor, pero la calle estaba llena de gente. Llevaba la cabeza gacha y la mirada arrastrándose por el suelo mientras pensaba en sus cosas: el trabajo aburrido y mal pagado, los conflictos con sus padres, la sensación de vacío al acostarse todas las noches...

De repente lo vio y se le iluminaron los ojos: un papel azulado en el suelo, un dos y un cero, una banda plateada. ¡Un billete de veinte euros! Sin parar de mirarlo se agachó con la mano estirada, casi notando su textura, cuando otra mano entró en su campo visual y agarró el billete al mismo tiempo que él.

Levantó la vista y ahí estaba ella. Una chica más o menos de su edad, con el pelo castaño y ondulado cayéndole sobre los hombros, unos bonitos ojos azules rodeados de largas pestañas y un vestido corto, negro y escotado. La chica le miraba con una expresión desafiante aunque él intuía cierto interés. Se levantaron a la vez sin que ninguno soltase el billete.

-Si tiras lo romperás- dijo la muchacha acabando la frase con una sonrisa.
-Lo mismo te digo- respondió el chico enarcando una ceja.
-Pues aquí nos podemos tirar todo el día. Yo no lo voy a soltar- respondió ella.

Tras unos segundos de mirarse y sonreírse como tontos, al chico se le ocurrió un solución.

-Mira, ya sé lo que vamos a hacer. Si aceptas mi propuesta, soltaré el billete.
-A ver.
-Nos vamos a tomar algo tú yo. Charlamos un rato, nos conocemos... y bueno, luego nos repartimos el cambio. ¿Cómo lo ves?
-Me parece bien.
-Vale, pues para que veas que soy un chico honesto voy a soltar el billete.

El chico soltó y la muchacha se quedó aun unos segundos con el brazo levantado sujetando el billete. El lenguaje no verbal siguió fluyendo.

-Bueno, pues mira, justo por aquí detrás conozco un sitio que está muy bien.- dijo el chico dándose la vuelta.

Cuando se volvió la chica ya no estaba. Le pareció ver su melena castaña entre las cabezas de la gente, escabulléndose veloz con el billete de veinte euros. El chico se quedó mirando hacia la multitud, con las manos en los bolsillos, mientras pensaba: "Joder, con lo guapa que era".

4 comentarios:

  1. uuuh... yo me enamoro en la calle todo el tiempo... si me pasa esto que desilusión. jajaa... no por el billete, claro :)

    ResponderSuprimir
  2. Ya,enamorarse es tan fácil. Y es tan fácil que te destruyan. Veinte euros no son nada jajaja

    ResponderSuprimir
  3. ¡Me dan ganas de matarte! :D

    Pero no está mal, no esta mal... ¡No dejes de intentarlo! ¡Prometes!

    Seguro que serás de esos que luego se cargan al final a uno de los dos amantes y nos dejan a todos llorando que te llorarás...xd

    ResponderSuprimir
  4. Comienza bien cuando dice "charlamos un rato" pero la caga diciendo cuando dice "nos conocemos"... no se conocen de nada y el chaval ya se ve, con esa frase que quiere una implicación profunda, la asustó, aunque a la chica también le apeteciese conocerle... pero no lo dijo ella.

    me ha molado.

    ResponderSuprimir